TRACE

TRACE

La fragilidad no siempre se opone a la fuerza. También habita en los materiales hechos para perdurar, en la tensión entre aquello que permanece y aquello que cede. Trabajo con la idea del vestigio: aquello que sobrevive al naufragio, no como ruina, sino como transformación. En la superficie erosionada, en el brillo persistente, emerge una nueva forma de resistencia: silenciosa, vulnerable, humana. Cada pieza es un fragmento de esa paradoja: la belleza manifestándose sin propósito, sin aspirar ya a ser la maquinaria admirada. Restos que el azar mantuvo unidos mientras se derrumbaban. La fragilidad de la materia como metáfora del propio cuerpo y de la existencia.

 

TRACE , Broche.

Plata 950, madera de Muirapiranga.

La fragilidad no siempre se opone a la fuerza. También habita en los materiales hechos para perdurar, en la tensión entre aquello que permanece y aquello que cede. Trabajo con la idea del vestigio: aquello que sobrevive al naufragio, no como ruina, sino como transformación. En la superficie erosionada, en el brillo persistente, emerge una nueva forma de resistencia: silenciosa, vulnerable, humana. Cada pieza es un fragmento de esa paradoja: la belleza manifestándose sin propósito, sin aspirar ya a ser la maquinaria admirada. Restos que el azar mantuvo unidos mientras se derrumbaban. La fragilidad de la materia como metáfora del propio cuerpo y de la existencia.

 

TRACE , Broche.

Plata 950, madera de Muirapiranga.

También te puede interesar